jueves, 19 de octubre de 2017

La vorágine

La verdad es que había pensado que, en el segundo capítulo de este mi proyecto de escribir, el tema a tratar debería ser el relativo a los porqués que se encuentran tras el título de esta bitácora. Pero no va a poder ser.
No va a poder ser, no por cansancio, aunque esté un poco cansado. No va a poder ser, no por inapetencia, porque, aunque no me apetezca escribir, sí me gusta explayarme en esos asuntos, que me apasionan. No va a poder ser, no por falta de inspiración, porque uno nunca está plenamente iluminado por las musas, por lo que hoy no es un día excepcional...
No va a poder ser, sin más, porque no me da la vida. El día a día, sus rutinas, su vorágine, me ha atropellado. He sido atrapado por algo tan anodino como el cumplimiento de obligaciones normales. ¿Anodino? -sí; ¿menor? -no. Me parece muy interesante poner en valor esos pequeños esfuerzos que suponen, en palabras de un santo del siglo XX: "hacer endecasílabos de la vida corriente."

miércoles, 18 de octubre de 2017

Recomenzando

Y esta vez más que nunca...
Después de haber abandonado el blog durante mucho tiempo hoy me decido a retomarlo. Bueno, más bien a tomarlo, y sin hacer rehenes. He optado por hacer tabla rasa y empezar otra vez, eliminando todo lo que había escrito antes. Algunas piezas y anécdotas con cierta lástima, pero ha podido más la idea de que no deja de ser muestra de una cierta vanidad el apego a esos escritos antiguos. 

¿Por qué? -Porque ha cambiado el objetivo. El antiguo no sé exactamente cuál era. El fin perseguido ahora: escribir, lograr que la prosa fluya. No hace falta que tenga arte -cuestión compleja dada mi capacidad- ni que resulte bonito. No. "Solo" es preciso que las palabras salgan, más o menos ordenadas. Ser capaz de construir un relato mundano, lo que en estas circunstancias en las que escribir es prácticamente imposible y, lo que es peor, no es fácil leer cosas que merezcan la pena...

¿Cómo? -No lo sé. Pero sí tratando de huir de reflexiones y opiniones, géneros estos agotados por tertulianos y redes sociales... simplemente: exposiciones.

En definitiva, lo importante es escribir, al menos un rato. No voy a decir que todos los días, porque jamás he cumplido ese propósito, pero sí con cierta regularidad. O eso espero, si no, no estaría cumpliendo el objetivo perseguido... -Con perdón por el embrollo y el razonamiento circular.- 
En fin, recomenzando.